La DJ mazatleca Phoenika, nombre artístico de Karla Rivera, se ha convertido en una de las nuevas voces más interesantes de la música electrónica en el noroeste del país. Su estilo versátil, que fusiona distintos géneros y energías, la ha llevado a conquistar espacios importantes dentro de la escena musical, siempre con una identidad marcada por su pasión, creatividad y una personalidad decidida muy propia de su signo Leo.
Desde pequeña mostró una facilidad natural para los instrumentos, una habilidad que hoy se refleja en sus presentaciones en Mazatlán, donde combina técnica, sensibilidad y un sello sonoro que la distingue. Más allá de las tornamesas, Phoenika es una ferviente amante de los animales —en especial de sus serpientes, como Roberta, que incluso la acompaña a algunos shows— y una activista comprometida con la salud del planeta. Estos valores se integran a su propuesta musical, creando una experiencia que busca generar conciencia social mientras envuelve al público en atmósferas vibrantes.
Su carisma, disciplina y talento la han llevado a pisar distintos escenarios, proyectando una carrera en ascenso y un 2026 lleno de oportunidades. Quédate a conocer más sobre su historia, su estilo y el camino que está construyendo en la música electrónica.
¿Cómo empezó tu relación con la música y qué te llevó a convertirte en DJ?
Mi amor por la música ha estado conmigo desde siempre, pero a los 12 años me encantaba sentarme a jugar en el piano de mi abuelo y sacar pequeñas melodías de canciones que me gustaban. Mi familia se sorprendía de cómo podía sacar las melodías en un ratito.
Nací con un talento por la música: aprendí sola a tocar el piano y la batería, se me facilitaba bastante. Mis papás me contrataron un maestro de violín cuando tenía 14 años. Con el tiempo me hice de más instrumentos como el cello, el arpa, la guitarra, el theremin, la flauta dulce y el bajo. Todos los aprendí a tocar por mi cuenta, a excepción del violín y la guitarra, para los cuales sí tuve maestros.
Estoy muy agradecida con Dios por el talento que me dio, por cada momento de mi vida que me ha llevado a descubrir mi pasión por la música, producir y componer de la manera en la que he aprendido a hacerlo. Me convertí en DJ por muchas pruebas que tuve en mi vida que me llevaban a otro camino, pero seguí mi corazón y las ganas de hacer lo que realmente quería hacer. Con el tiempo logré generar ingresos para convertir esto en mi fuente de trabajo y no solo en mi pasión.
¿Qué significa para ti representar a Mazatlán dentro de la escena electrónica?
Me siento orgullosa y con mucha responsabilidad al representar mi ciudad. También es un privilegio poder hacer música y compartirla con la gente que aprecia mi estilo y el amor con el que hago cada una de mis canciones. Valoro la oportunidad que tengo y seguiré trabajando en lo que amo para inspirar a otras personas con mi experiencia.
¿Hay algún DJ o artista local que te inspire?
Por supuesto. Mi gran amigo Julio Barajas, quien tiene su proyecto de Neon Vice 83 y Pock. Él estuvo en mis inicios como maestro de producción y asesoría técnica. A la fecha, siempre cuento con su valioso apoyo.
¿Cómo describirías tu estilo musical?
Como DJ, el estilo que más identifica a Phoenika es la fuerza y la adrenalina. Mis géneros favoritos de música electrónica van desde el Organic, Afro, Downtempo y Trip hop, hasta el Melodic, Techno y Hard techno.
Al momento de producir no me encierro en un solo estilo o género; al contrario, me gusta experimentar mucho con los sonidos y combinar estilos. En la música no hay límites. Cuando me siento a componer y producir, influye mi mood o mi estado de ánimo en ese momento. Me gusta utilizar sonidos envolventes que se sientan tanto orgánicos como industriales, crear historias a través de mis canciones. Mi música la considero con mucha profundidad.
¿Qué te motiva a seguir creando y presentándote en escenarios?
El poder llegar a mucha gente compartiendo mi música, mis producciones y composiciones, tocando mis instrumentos y sus corazones. Hacer lo que amo y transmitir ese mismo amor para todos. Lograr ser un medio, una voz que sea escuchada, haciendo mi aportación para la concientización del cuidado y respeto del medio ambiente y los animales.
¿Qué mensaje te gustaría transmitir con tu música?
Lo que quiero transmitir con mi música son muchas cosas: el amor que siento con cada una de mis canciones, la energía que lleva cada uno de mis instrumentos. La manera de conectar con mi arte y mi público son los sentimientos que cada uno pueda experimentar al escucharme. Mis canciones están llenas de profundidad, y sea cual sea el mensaje que cada quien sienta al oír mi música, lo importante es que les transmita algo que toque su alma: que los haga bailar, reír, llorar. Algo que trascienda, algo que no se pueda ignorar.
¿Qué consejo le darías a mujeres que desean hacer música?
Creo que, al igual que cualquier persona que tenga el deseo de hacer algo en su vida, creer en su talento, ser constante y disciplinado son buenos consejos y herramientas necesarias. Pero el camino no es lineal ni hay un secreto para lograrlo: nada está garantizado, ni el éxito ni la fama. Disfrutar el camino, el proceso mientras creas tu propio estilo, la transformación de tu persona conforme vas evolucionando haciendo música; creer en que puedes lograr algo que trascienda dentro de lo que amas hacer y trabajar por ello… esa es la magia de todo.
No escuches el ruido externo: enfócate en tu ruido interno, donde solo seas tú, tu propio termómetro, el que dirige hacia dónde vas y cuáles son tus sueños. Escúchalos y defiéndelos.
CONTACTO:
Instagram: @phoenika.music












