César Arturo Ramos Palazuelos nació un 15 de diciembre de 1983 en Culiacán, Sinaloa. El sinaloense cuenta con más de 20 años de experiencia en el arbitraje mexicano y tiene una trayectoria destacada que incluye seis finales de Liga MX pitadas, así como partidos de corte internacional, como Mundiales de Clubes, encuentros de Copa América, además de partidos en Asia y ligas de Sudamérica.
De igual forma, ha logrado estar en dos Copas del Mundo: la primera en Rusia 2018 y la segunda en Catar 2022. En esta última justa, tuvo la oportunidad de ser el árbitro central en la semifinal entre Francia y Marruecos. En total, ha pitado siete encuentros en Copas del Mundo. En el año 2023, el Ayuntamiento de Culiacán le otorgó un reconocimiento por su participación en el Mundial de 2022.
En entrevista para Revista Gente Sinaloa, el árbitro internacional de la FIFA respondió a nuestras preguntas y compartió un poco de su visión como autoridad en el deporte.
”Tienes que perseguir tus sueños. Perseguir tus ideales de buena forma, siempre con los pies en la tierra, con humildad y con la consciencia plena de no dañar a nadie. Hablo en todo ámbito de la vida. Si operas de buena forma, la vida te lo premia.
César Arturo Ramos PalazuelosÁrbitro mundialista
¿Tienes alguna retroalimentación después de un partido?
Sí, hago un feedback después de cada juego. Analizo las decisiones correctas, las áreas de oportunidad en caso de que se presenten, y trato de mejorarlas.
¿Cómo trabaja para corregir sus errores en un deporte donde ser árbitro es muy mediático?
Bueno, lo primero es reconocer, tener una autocrítica de que no se hizo de manera correcta y cómo podemos meter una herramienta para analizar y mejorar la siguiente decisión. Si vemos un video, analizamos. Además, existe una persona que nos califica; hay una asesoría que se nos envía a nuestro correo.
¿Qué opina de las críticas hacia los árbitros?
Vivimos en un país que, tristemente, desconfía de la autoridad, ya sea de la policía, el juez o las figuras paternas, y nosotros tenemos que lidiar con eso, porque desafortunadamente tenemos una imagen negativa ante el público. Pero tratamos de hacer el mejor esfuerzo posible. Yo no conozco a ningún árbitro que se levante en la mañana y diga: ‘hoy me voy a equivocar’; atentarías contra ti mismo.
¿Cómo influye su origen sinaloense en su carácter y su forma de mostrarse al mundo deportivo?
En Sinaloa es una situación muy complicada. Tienes que aprender a defenderte del mundo desde muy joven: en la calle, en el aspecto moral, en el campo del fútbol, y vas adquiriendo recursos. La gente es brava por naturaleza; la gente sale a una jungla a ganarse el pan de cada día, y eso hace que los sinaloenses desarrollemos habilidades adicionales a las de otras partes del país. Dicen por ahí que camarón que se duerme se lo lleva la corriente, pero en Sinaloa es caray, ponerse las pilas a todo lo que da, porque si no, el mundo te absorbe.
Desde fuera, ¿cómo percibes hoy la situación que vive el estado?
Es duro y duele. Duele porque se merma la economía; si no hay seguridad, es un problema muy grave. Imagínese que no hay estado de derecho: vienen muchas injusticias, muchos sinsabores y pérdidas humanas de gente inocente. Hay que superar eso, ¿Cómo? Con unión, afecto, valores familiares.
¿Algún consejo para la juventud sinaloense?
Siempre he sido un convencido de que tienes que perseguir tus sueños. Perseguir tus ideales de buena forma, siempre con los pies en la tierra, con humildad y con la consciencia plena de no dañar a nadie. Hablo en todo ámbito de la vida. Si operas de buena forma, la vida te lo premia.



