En Mazatlán, el Día Internacional de la Mujer también se vivió desde la pausa.
En el Salón Mar de Cortés del The Palms Resort Mazatlán, un grupo de mujeres se reunió no para escuchar discursos, sino para abrir conversación: sobre historia personal, emociones y la posibilidad de resignificar lo vivido.
La jornada —organizada en beneficio de la Fundación MAPA— reunió a asistentes interesadas en el desarrollo emocional y la sanación personal, en un espacio que apostó por algo poco común: detenerse a mirar hacia adentro.
Escuchar(se)
La psicoterapeuta Shulamit Graber abrió el encuentro con la conferencia “Herencia invisible”, una invitación a reconocer aquello que se transmite sin palabras, pero que influye en la forma en que se vive y se interpreta la propia historia.
Más tarde, la escritora Rayo Guzmán presentó “Raíces y Alas: la escritura y su poder liberador”, una charla que colocó a la palabra como herramienta para ordenar, entender y transformar lo que muchas veces no se dice.
Mazatlán también se piensa
Más allá del formato, el encuentro dejó algo claro: el 8M en Mazatlán no solo se manifiesta en las calles, también se construye en espacios donde la conversación se vuelve herramienta de cambio.
Desde la escucha, desde la palabra, desde la posibilidad de entender(se).


























