Karely Rubí Rochín Navarro y Carlos Alberto Godoy Lobo celebraron el comienzo de una nueva etapa en sus vidas tras haberse comprometido en un viaje inolvidable a Creel, Chihuahua. Este 2025 marcaron su unión con una emotiva ceremonia religiosa realizada en la Parroquia San Gabriel, donde Karely llegó deslumbrante a bordo de un elegante Badsworth Landaulette, un automóvil clásico de las décadas de 1920–1930. La novia fue acompañada por sus padres, Jorge Rochín Rocha y Elizabeth Navarro Martínez, quienes la llevaron hasta el altar. Los padres del novio, Rosendo Godoy Gastélum y Nereyda Lobo Inzunza, también estuvieron presentes para compartir este momento tan especial.
Durante la ceremonia, los ahora esposos estuvieron rodeados del cariño y apoyo de sus seres más cercanos. Los padrinos de velación fueron Ángel Manuel Godoy Aguilar y Flor Denisse Rochín Navarro; de lazo, Samarth Saúl Benítez Acosta y Patzy Godoy Lobo; de anillos, Jesús Stamatis Godoy y Dilean Graciela Chiquete Angulo; y de arras, Germán Castro Hernández y Marilyn Hernández León. Las damas de honor —Cristina, Mariela, Marilyn, Alondra, Patsy, Dilean, Mariana y Heidi—, mejores amigas de la novia, acompañaron a Karely en este día lleno de emoción.
La recepción tuvo lugar en El Álamo Campestre, un escenario rodeado de naturaleza y detalles florales encantadores. La celebración inició con una degustación de nieve artesanal al atardecer, un detalle que brindó un toque cálido y muy especial. Más tarde, los recién casados hicieron su gran entrada y abrieron la pista bailando “Qué suerte tenerte” de Fonseca, un momento lleno de ternura.
La Banda Tierra Blanca fue la encargada de poner ambiente a la fiesta. Uno de los momentos más memorables de la noche ocurrió cuando Carlos subió al escenario para interpretar “Mi Princesa” de Remmy Valenzuela, dedicándosela a su esposa con enorme sentimiento, gesto que conmovió profundamente a todos los presentes.
Fotografías: Carolina Barraza Foto
















